El Amor Verdadero es lo mejor del mundo, a excepción hecha de los caramelos para la tos…

William Goldman en La Princesa Prometida

Si estás leyendo estas líneas, probablemente sepas que he estado muy involucrado en la Comunidad de Alfresco en estos últimos años:

Y además, hace unos meses, también acepté ser Docker Community Leader para el Zaragoza Chapter.

Cuando me incorporé a keensoft a finales de 2012, no podía haber imaginado que todo esto era posible. Es cierto que ha requerido un poco de pasión y algo de trabajo duro, pero la mayor parte del mérito se debe al apoyo incondicional de mis dos compañeros Santiago Navarro y José Antonio Matute.

Ahora que estoy dejando la compañía para incorporarme a Alfresco, muchos compañeros, proyectos y clientes vienen a mi cabeza. Ha sido una época dorada en mi carrera y guardaré un cálido recuerdo en mi memoria de todos estos maravillosos años.

Gracias a todos los que habéis compartido vuestro tiempo y pensamientos conmigo a lo largo de esta etapa.

Sin embargo, como decía antes, me incorporo a Alfresco como Senior Software Engineer en una semana. Me emociona bastante haber tomado esta decisión, ya que voy a ser capaz de devolver algo de todo lo que este producto me ha dado y me permitirá trabajar codo con codo con personas a las que conozco (y admiro) desde hace muchos años. Por otra parte, ahora que Alfresco está evolucionando tan rápido, es el momento perfecto para entrar a formar parte del equipo de ingenieros.

En realidad, seguiré trabajando desde España, y seguiré involucrado en la Comunidad de Alfresco (y en la de Docker). Así que muchos de vosotros no percibiréis demasiados cambios.

La aventura comienza, ¡icemos las velas y veamos a dónde nos lleva el viento!

Abre puertas distintas. Podrías encontrar en ellas a un tú que ni siquiera imaginabas que podías llegar a ser.

Mary Poppins (película clásica)

La desastrosa actualización de App de Carrefour

Ayer fui a hacer mi compra semanal a Carrefour y cuando abrí la App para mostrar mi tarjeta de fidelización, encontré una nueva App que no ya no reconocía mi usuario anterior. Era la primera noticia, ya que no había recibido ninguna notificación al respecto.

Volví a introducir un montón de datos personales (que Carrefour ya tenía en su poder previamente) y en el paso final la App me pidió que introdujese mi número de tarjeta de fidelización. Obviamente era un dato que no conocía, ya que ese número estaba en la App a la que ya no podía acceder.

Algo que me resultó sorprendente es que todos esos datos personales deben ser introducidos de nuevo cada vez hasta que no recuperes el dichoso número.

Después de hacer la compra, sin conseguir utilizar mi tarjeta, escribí una queja en la Oficina de Atención para hacer llegar el mensaje a la compañía. Entiendo que son conscientes del problema que han generado a sus clientes, pero también creo que es necesario comunicarlo por escrito para que conste el malestar.

Un mensaje en la misma App me informaba de que podía llamar al teléfono de atención al cliente para recuperar el número de mi tarjeta. Al día siguiente llamé al teléfono y, tras esperar cuatro horas a que me devolviesen la llamada, un operador algo enojado me indicó que me debía dirigir a mi centro Carrefour con el DNI para que me comunicasen el número de tarjeta debido a políticas de “protección de datos”… No pude evitar reírme a carcajadas cuando me lo comunicó. Quizá ese fue el motivo de su enojo.

Sencillamente, no sé quién ha diseñado este procedimiento pero confío en que el resultado haya sido más debido a la incompetencia que al desprecio hacia los clientes. Porque no me puedo creer que una empresa como Carrefour lance una campaña tan desastrosa sin haberlo meditado previamente.

Porque a veces pienso que las compañías cuentan con la resignación del personal para tomar medidas beneficiosas para ellas y molestas para los clientes. Así que quejémonos: quizá así dejen de tomarnos el pelo…

El ridículo proceso de compra de una placa de inducción en elcorteingles.es

Hace unos días nos decidimos a cambiar nuestra placa vitrocerámica de obra, que cuenta con 15 años de antigüedad y algunas averías derivadas del paso del tiempo. Nos dirigimos a elcorteingles.es pensando que el proceso sería tan sencillo y satisfactorio como la compra de la lavadora que realizamos hace un par de años.

Buscamos una placa de la misma marca (Balay) para no tener problemas y seleccionamos retirada de la placa antigua. Tras recibir una llamada y acordar la fecha de recepción, esperábamos que un técnico realizase la instalación de la nueva placa y retirase la vieja. Algo muy sencillo y que cualquier comprador espera de una empresa como El Corte Inglés.

Sin embargo, el proceso real ha sido algo más complejo. Dejadme que os muestre un pequeño diagrama…

Si no os queréis entretener en este vaivén de mensajes y departamentos, podéis omitir la lectura de los siguientes puntos:

  • El repartidor informa al cliente de que la entrega no incluye montaje y deja la caja en el pasillo sin desembalar
  • El usuario llama a reclamaciones para exponer su disconformidad
  • Reclamaciones llama a un centro local de El Corte Inglés para informar del caso
  • El centro local de El Corte Inglés llama al cliente para indicarle que no puede gestionar el montaje de la placa sin que el cliente se persone presencialmente en el centro para realizar la firma y el pago de la instalación
  • El cliente se desplaza en coche al centro local de El Corte Inglés y realiza la firma y el pago del montaje
  • El montador llama al cliente para pactar la fecha de montaje
  • El montador realiza el montaje en casa del cliente

Algunas consecuencias de este disparate:

  • El cliente ha tenido que desplazarse físicamente a un centro local de El Corte Inglés (un contrasentido para una compra por Internet)
  • Entre la fecha prevista por el usuario y la fecha real, ha pasado más de una semana
  • El importe total de la operación se ha visto incrementado en un 20%

Mensajes inapropiados de los empleados de El Corte Inglés:

  • Sonrisa del repartidor ante la pregunta: “¿no vas a montar la placa?”
  • Sonrisa de la empleada de El Corte Inglés ante la afirmación: “esto no es la primera vez que os pasa”
  • Diferentes interlocutores durante el proceso: “El problema es que elcorteingles.es  y El Corte Inglés no son la misma empresa, así que no podemos realizar lo que nos pide”

Mi conclusión personal es que no volveré a comprar en elcorteingles.es, pero la conclusión de elcorteingles.es  y El Corte Inglés debería ser que tienen un problema grave.

En ocasiones, si no se puede prestar el servicio de una manera adecuada, es mejor no ofrecerlo hasta que se creen las infraestructuras necesarias para ofrecerlo como es esperado.